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La Puerta

Recuerdo bien que te cerré la puerta.
Sé que llamaste, y sé que no te abrí...
Y ahora miro la puerta, y está abierta,
y te siento de pronto junto a mí.
Entraste, y no sé como, todavía;
pero sé que este amor tiene que ser
como la claridad del mediodía
en la penumbra del anochecer.
Y es tan inesperado este cariño
que lo rechazo y lo retengo al par,
como una madre que reprende a un niño,
pero que llora viéndolo llorar.
Yo te cerré la puerta, y tú la abriste,
y te acercaste a mí con tímidez,
con tu sonrisa de muchacha triste
que va a una fiesta por primera vez.
Y ahora sé que el amor entró contigo,
mujer que, hecha de amor y para amar,
tienes la doble cualidad del trigo:
pan en la mesa y carne en el altar.
Y ahora me dá temor la puerta abierta,
aunque por ella entró el amanecer...
Pero esta vez voy a cerrar la puerta
para que no te puedas ir.. mujer.!
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