O F R E N D A

Tómala entre tus manos, porque yo te la entrego,
puedes hacer de ella lo que tu capricho quiera;
Rómpela en mil pedazos, pero yo sí te ruego...
que no la hagas padecer otra vida entera.

Es tuya: Así lo ha querido Dios y el Destino,
acéptala aunque haya llegado tarde a tu vida,
y a pesar de haber recorrido largo camino...
con su corazón lleno de una ilusión perdida.

Aquí está: llévatela, porque no la necesito,
para nada me sirve...ya es una nave hundida,
que en tus ojos naufragó en un viaje maldito...
y en los mares del silencio quedó destruída.

Ya me marcho, no la desprecies...aquí te la dejo,
su suerte en lo adelante será desconocida,
Cógela en tus brazos y nunca de ella estés lejos...
porque lo que yo te estoy entregando: ¡ es mi vida.!