Mi peso en tu hombro

 

Ciego de amor busqué en tus ojos,
un horizonte imaginario,
y cerré mis ojos a ecos lejanos,
puse en tus hombros mi desengaño
y en tus manos mis pesares,
escarbé en busca de altares
y en ellos a un santo salvador,
y la música de una oda salvaje
en el embravecido oleaje
de un mar abrumador.

Cargado de culpas y de pecado,
con los pies descalzos,
recorrí de ida y vuelta
el sendero de un corazón destrozado,
y sabiéndome abandonado
a la suerte del desamor,
hurgué cansado en los campos
donde el suelo es el consuelo,
la siembra es la esperanza
y la cosecha el dolor.