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Dorada ansiedad

Tibio encanto de nubes
colgadas de un cielo
celeste y veraz,
ardientes deseos de aire,
de aliento turgente
de placer y de paz.
Dorada ansiedad
por verte desnuda
en lecho de rosas
esperando por mí
para explorar con manos
con piel y con dientes
las curvas salientes
de tu humanidad.
Tocarte la espalda,
sentirte vibrante
hacerme tu hombre
y en tus pechos nadar,
sentir a tus manos
que aferran mi cuello,
y no ser por ello
nenos esclavo, sino libertad,
de amarte y tenerte rendida
con ansia y deseo,
dejarnos dormidos
y con ello soñar...
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