Poema No. 48 – Te pretendo Mujer –

 

Te pretendo mujer,
mujer y sólo eso,
sin deslumbrantes destellos,
sin oscuras sombras de poder.
Te pretendo mujer como eres, siendo,
que no hay y no pretendo
que lo que fueras dejes de ser.

Te pretendo humilde compañera
y soberbia si has de defender
el sitio que más te convenga
a ser aquello que quieras ser.

Te pretendo entendedora
de mi hombría y padecer
de mi risa y de mi amargo
trasuntar el tiempo sin placer.

Te pretendo mujer, mujer y sólo eso,
sin flores en el cabello,
sin herencias al nacer, y
por pretenderte de alguna forma
te doy yo mi pretensión
(aunque no la tengas por tu halago
de quererme y no pretender)
mis días y mis noches
mis condenas, algún reproche
y el miedo incólume de ser, y
la promesa también miedosa
de olvidarme del consuelo
y aprender a socorrer...

Te pretendo capaz de recibirme
este querer y no cejar jamás
aunque débil he de sentirme
poder ser fuerte para darte más.

Te pretendo mujer, rebelde
a mis tontas locuras de ansiedad, y
que me hagas sonrojar de vergüenza
si cometo el pecado de juzgar.

Por pretenderte de alguna forma
y no poder siquiera pensar,
te doy mis pensamientos crueles
y mi manera de hablar
para que sepas que puedes pretenderme
de la forma en que no soy de verdad,
y en ello no haya en mi conciencia
cosa alguna que me haga cambiar
el deseo de pretenderte mujer,
sólo mujer, y nada más...