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Mamá...¡ ámame!

El saber amar quiere decir que aunque te duela me
debes dar lo que me conviene y no lo que yo quiera.
Es difícil aprender a querer requiere de una madurez
emocional y de un cerebro bien puesto, de una recta razón que
opera sobre bases sólidas y principios
morales rectos, caiga, quien ¡caiga...
aunque sea yo! Y bendita mi madre que observa, quiere adivinar quien
soy, me quiere conocer para comprenderme y así, siento que me respeta, pero no con ese
respeto pasivo a las cosas intocables, sino con ese hacer suyo lleno de actividad
creadora para encauzarme y finalmente para gozarme junto a papá.
Para que llegue a ser administrador responsable de mi propia libertad.
Quiero hablar con ellos y mi corazón se llena de burbujas que pasan por mi garganta y
solo alcanzo a decir: mamá... papá-papá. Son los primeros
logros, las primeras metas, se me hablado correctamente y yo imito, lo imito todo
y además veo en las caras de todos si voy bien o si voy
mal. Creo que ya les estoy tomando la medida.
Los adultos me ven algunos como animalitos y otros como
tonto, pero no, soy una personita con toda la dignidad de un humano solo que soy un niño, pero
ellos todo lo miden por volumen, para algunos soy...
¡tan poca cosa!
También intento, después de aventurarme por toda la casa ponerme de pie y que
difícil resulta este equilibrio...
Sin embargo, se me hace sentir que "yo puede", son mis
primeras lecciones para adquirir seguridad en mi mismo
para ir formando mi fortaleza. Y no fueron pocos los golpes, pero como era más el chillido que el dolor no se me
hizo mucho caso, aunque yo siempre siento los ojos de mis
papas vigilándome que no sea mucho el riesgo, esto me hace pensar si acaso no
será esta la primera etapa un ensayo para toda la vida,
esta , con mis obstáculos que ofrecen mil caídas, golpes y dolores, pero
también risas y bendiciones.
Pobrecito del que no le han enseñado a vencer obstáculos y llegar al otro lado de "la sala", yo he de ser valiente
y llegare a mis metas. Que maravilla es poder hablar y lo es todavia mas...
¡saber escuchar!
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