MÚSICA FÚNEBRE

Mi corazón percibe, sueña y presume. 
Y como envuelta en oro tejido en gasa, 
la tristeza de Verdi suspira y pasa 
en la cadencia fina como un perfume. 

Y frío de alta zona hiela y entume; 
y luz de sol poniente colora y rasa: 
y fe de gloria empírea pugna y fracasa, 
¡como en ensayos torpes un ala implume! 

El sublime concierto llena la casa; 
y en medio de la sorda y estulta masa, 
mi corazón percibe, suena y presume. 

Y como envuelta en oro tejido en gasa, 
la tristeza de Verdi suspira y pasa 
en la cadencia fina como un perfume.