OJOS VERDES

Ojos que nunca me veis, 
por recelo o por decoro, 
ojos de esmeralda y oro, 
fuerza es que me contempléis; 
quiero que me consoléis 
hermosos ojos que adoro; 
¡estoy triste y os imploro 
puesta en tierra la rodilla! 
¡Piedad para el que se humilla, 
ojos de esmeralda y oro! 

Ojos en que reverbera 
la estrella crepuscular, 
ojos verdes como el mar, 
como el mar por la ribera, 
ojos de lumbre hechicera 
que ignoráis lo que es llorar, 
¡glorificad mi penar! 
¡No me desoléis así! 
¡Tened compasión de mí! 
¡Ojos verdes como el mar! 

Ojos cuyo amor anhelo 
porque alegra cuanto alcanza, 
ojos color de esperanza, 
con lejanías de cielo: 
ojos que a través del velo 
radian bienaventuranza, 
mi alma a vosotros se lanza 
en alas de la embriaguez, 
miradme una sola vez, 
ojos color de esperanza. 

Cese ya vuestro desvío, 
ojos que me dais congojas; 
ojos con aspecto de hojas 
empapadas de rocío. 
Húmedo esplendor de río 
que por esquivo me enojas. 
Luz que la del sol sonrojas 
y cuyos toques son besos, 
derrámate en mí por esos 
ojos con aspecto de hojas.